Lo que debía ser una fiesta del deporte, se convirtió  por culpa de los de siempre, en una guerra ,los impresentables que todos sabemos, como no, convirtieron el terreno de juego en su carnecería particular, se dedicaron ,como es habitual en ellos ,a dar patadas, codazos, hacer entradas típicas de asesinos, de gente por llamarlos algo, que no tiene idea de fútbol, y como era de esperar  de esta chusma, faltaron gravemente al Señor colegiado,insultándolo gravemente y amenazándolo, creo que incluso en un lance del juego, en el que ,el colegiado, pito una falta en contra del equipo contrario, (falta clara y de libro), fue incluso zarandeado por dos energúmenos del equipo rival. Por cierto, hay que felicitar al Señor colegiado por su templanza y entereza y no dejarse provocar por los de siempre, realizando un arbitraje impecable, ejemplo de saber estar y conocimiento de lo que debe ser un arbitraje imparcial.
Quiero desde esta tribuna dirigirme a los mandatarios y jugadores del equipo JE, y decirles que lo mejor que pueden hacer por el deporte y por el buen entendimiento entre personas, que muchos de Ustedes dejen esto del fútbol, para personas que como todos los de mi equipo son capaces de sustentar, con su buen hacer,demostrando en todo momento un comportamiento ejemplar tanto a nivel de juego, realizando jugadas de una exquisitez extrema, una defensa segura, fuerte, contundente, y de una elegancia impropia de los típicos defensas a lo que nos tiene acostumbrado esos del equipo JE. Una media que realiza un juego de tiralíneas, con uncontrol del balón, y movimiento del mismo de una plasticidad impresionante, y por descontado con una delantera dotada de una visión de juego, claridad de ideas y visión de gol solo comparable con personas que han sido elegidas por la divinidad para interpetrar a la perfección la majestuosa disciplina del arte del  fútbol.
Y no me quiero extender mas en lo que todos los espectadores pudieron comprobar el pasado Sábado día 3 en el majestuoso estadio de la Victoria, espectáculo que solo se vio empañado por las acciones de sinvergüencería a los que no tienen acostumbrado los del equipo rival.
 
Atte. Vicente Vilches